lunes, 7 de julio de 2014

¿QUÉ ES EL HÍGADO GRASO?



El término hígado graso se refiere a una amplia gama de alteraciones del hígado. La alteración fundamental es la acumulación excesiva de grasa en las células del hígado. Lo mas corriente es que se deba al consumo de alcohol. Sin embargo, en los últimos años se ha reconocido que una gran parte de los pacientes con hígado graso no beben. Por lo tanto, se ha acuñado entonces el término hígado graso no alcohólico (HGNA). El término "no alcohólico/a" se utiliza porque el HGNA y la esteato hepatitis no alcohólica (EHNA), determinan alteraciones del hígado en muchos aspectos similares a las que se pueden ver en personas que beben alcohol en forma excesiva aunque ocurren en los individuos que no consumen alcohol o lo hacen en cantidades mínimas. En esta sección se entregan los datos fundamentales sobre el HGNA aunque muchos de ellos son aplicables para el hígado graso producido por el consumo exagerado de alcohol.




FIGURA 1: ASPECTO DEL HIGADO NORMAL Y DE UN HIGADO GRASO (VISIÓN A OJO DESNUDO Y MICROSCÓPICA)
En una primera fase de la enfermedad ocurre la acumulación de grasa sin producir inflamación en el tejido hepático (no hay inflamación ni daños significativos del órgano). A ello se le llama hígado graso simple (también se usa el término esteatosis hepática). La presencia de grasa cambia en forma muy importante el aspecto (Figura 1) y la función del hígado, pudiendo  ocasionar inflamación hepática. Cuando esta ocurre se da lugar a la llamada esteatohepatitis no alcohólica (EHNA). La trascendencia de la EHNA radica en su potencial progresión hacia la cirrosis hepática, considerada una etapa avanzada de la enfermedad.

¿CUÁL ES EL ESPECTRO DEL HGNA?
El espectro de alteraciones propias del hígado graso no alcohólico (HGNA) comienza con el hígado graso simple, considerada la anormalidad inicial en el HGNA. El hígado graso simple implica la sola acumulación de grasa en las células del hígado sin la presencia de inflamación o cicatrices en el órgano (fenómeno también llamado fibrosis hepática). La grasa se acumula en gotas dentro de las células del hígado y se compone principalmente de un tipo particular de grasa llamada triglicéridos. El hígado graso simple es una condición (benigna) e inofensiva, que significa que por sí mismo, no causa ningún daño significativo del hígado. La etapa siguiente en grado de severidad en el espectro del HGNA es la esteatohepatitis no alcohólica (EHNA ). Afortunadamente, solamente una fracción pequeña de los pacientes con hígado graso simple desarrollará EHNA. Según lo mencionado, la EHNA implica la acumulación de la grasa en las células del hígado así como la presencia de inflamación del hígado. Las células inflamatorias pueden dañar o destruir las células del hígado (necrosis hepatocelular). La evidencia disponible sugiere que la EHNA, en contraste con el hígado graso simple, no es una condición inofensiva . Esto significa que la EHNA puede conducir en última instancia a que ocurran cicatrices en del hígado (que resultan de la muerte de las células de este órgano) y se progrese entonces a una fase avanzada e irreversible en la que el hígado tiene extensas cicatrices, se endurece y no puede funcionar normalmente. Ello corresponde a la cirrosis . La cirrosis causada por la EHNA es la última y más severa etapa en el espectro de HGNA. La cirrosis puede dar origen a complicaciones graves que incluyen el cáncer hepático y pueden determinar la necesidad de un trasplante. Aun no se conoce con exactitud la dinámica de progresión desde HGNA simple a EHNA y de EHNA a cirrosis. Sin embargo, individuos que desarrollan cualquiera de las tres etapas del HGNA (hígado graso simple, EHNA, o cirrosis, Figura ) poseen factores de riesgo comunes.


¿CUAL ES LA CAUSA DEL HGNA?
La causa fundamental del HGNA parece ser la llamada resistencia insulínica . Esto significa que el organismo no maneja apropiadamente el azúcar que se consume en la dieta. Ello produce un exceso de azúcar en la sangre similar, pero menos marcado, a lo que ocurre en la diabetes. El Hígado y el páncreas detectan el exceso de azúcar en la sangre lo que produce un aumento de la insulina y finalmente acumulación de grasa en el hígado. El hígado acumula el exceso de azúcar en forma de grasa pues esta es la forma de almacenar energía cuando hay exceso de ella.

¿CUALES SON LOS FACTORES DE RIESGO PARA EL HGNA?
La obesidad y el sobrepeso son, sin duda, los factores más relevantes en el desarrollo de HGNA. Otros factores importantes son la presencia de diabetes, elevación de los niveles triglicéridos en la sangre y factores genéticos no del todo conocidos. La presencia de antecedentes de diabetes en familiares es un factor de riesgo importante.

¿CUALES SON LOS SÍNTOMAS DEL HGNA?
El HGNA no produce síntomas por sí mismo por lo que es considerada una una enfermedad “silenciosa”. Se ha comunicado que algunos pacientes con HGNA refieren dolor o malestar inespecífico en el costado superior derecho del abdomen. Como no produce síntomas, en algunos pacientes el hígado puede dañarse en forma inadvertida por años o décadas.

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA EL HGNA?
El HGNA se diagnostica generalmente por accidente, cuando el paciente se realiza exámenes por otra causa. Las alteraciones mas frecuentes son elevaciones leves de los exámenes hepáticos (bilirrubina, transaminasas [SGOT/SGPT, ALAT/ASAT] o GGT). Es también común la detección de hígado graso mediante un examen de imagen (generalmente una ecografía abdominal). Una vez realizado el diagnóstico de HGNA algunos pacientes pueden requerir la realización de una biopsia hepática. Por ello, los pacientes con HGNA deben ser evaluados por un médico especialista (hepatólogo).

¿QUIÉNES DEBEN CONSULTAR?
En principio, todo paciente con HGNA debe ser evaluado por un médico con el propósito de hacer un diagnóstico preciso de su condición y los factores asociados a ella.

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO DEL HGNA?
Desafortunadamente, en la actualidad no se dispone de tratamientos probadamente efectivos para el HGNA. Sin embargo, hay medidas que el paciente puede tomar para prevenir o revertir, al menos en parte, el daño hepático. En particular, si usted tiene HGNA debería:
Perder peso
Evitar totalmente el alcohol
Ejercitarse regularmente
Consumir una dieta balanceada y saludable y buscar consejo dietético especializado
Evitar el consumo de medicinas innecesarias
Ser evaluado por un especialista con el propósito de valorar su riesgo de enfermedad hepática y descartar otras enfermedades del hígado
Algunas cosas que debe recordar
El HGNA y la EHNA es grasa en el hígado con o sin inflamación y daño.
El HGNA y la EHNA se produce en personas que beben poco o nada de alcohol. Afecta a un porcentaje importante de la población
El HGNA y la EHNA también puede presentarse en niños.
Es posible que las personas con EHNA se sientan bien y que no sepan que tienen una enfermedad en el hígado.
El HGNA y la EHNA puede provocar cirrosis, una enfermedad en la que el hígado queda dañado para siempre y puede no funcionar correctamente.
Se puede sospechar de EHNA si los análisis de sangre muestran niveles altos de enzimas del hígado, o si un ultrasonido o prueba similar demuestra la presencia de grasa en el hígado.
En la evaluación de la EHNA en ocasiones es necesario examinar un pequeño trozo del hígado que se saca a través de una aguja. Este procedimiento se llama biopsia hepática.
Las personas con EHNA deben bajar de peso, hacer una dieta balanceada, realizar actividad física y evitar el consumo de alcohol y de medicinas innecesarias.
No hay un tratamiento específico para el HGNA y la EHNA. Los tratamientos experimentales incluyen antioxidantes y medicinas

lunes, 30 de junio de 2014

Enfermedad de las encías o enfermedad periodontal

El dentista o higienista dental también puede:
Hacerle una radiografía para saber si hay pérdida o desgaste de hueso.
Recomendarle a un periodoncista. El periodoncista es un especialista en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de las encías y le puede dar opciones de tratamiento que no ofrece su dentista.

¿Cómo se trata la enfermedad de las encías?

El objetivo principal del tratamiento es controlar la infección. La cantidad y los tipos de tratamientos pueden variar dependiendo de hasta dónde se ha extendido la enfermedad de las encías. Cualquier tipo de tratamiento requiere que el paciente continúe con un buen cuidado diario de los dientes en su casa. El médico también le puede sugerir que cambie ciertos comportamientos (por ejemplo, que deje de fumar), como una forma de mejorar los resultados del tratamiento.

Una segunda opinión

Cuando considere cualquier opción de tratamiento médico o dental complicado, también debe considerar obtener una segunda opinión. Si desea consultar a un dentista o periodoncista para que le dé una segunda opinión, llame a la asociación dental local. Allí le darán los nombres de los profesionales de la zona donde vive. Además, las escuelas de odontología algunas veces también pueden dar una segunda opinión. Llame a la escuela de odontología más cercana para saber si ofrece este servicio.

La limpieza profunda (raspado y alisado de la raíz)

El dentista, periodoncista o higienista dental quita la placa por medio de un método de limpieza profunda llamado raspado y alisado de las raíces. El raspado consiste en remover el sarro que se ha depositado por encima y por debajo de la línea de las encías. El alisado de la raíz elimina las áreas ásperas que pueda tener la raíz del diente donde se acumulan los gérmenes. Esto ayuda a quitar las bacterias que favorecen la enfermedad. En algunos casos, se puede usar un láser para remover la placa y el sarro. Este procedimiento resulta en menos sangrado, inflamación e incomodidad en comparación con los métodos tradicionales para la limpieza profunda.
Raspado y alisado de la raíz

Medicamentos

Los medicamentos se pueden usar en conjunto con los tratamientos tales como el raspado y alisado de la raíz, pero no siempre pueden remplazar la cirugía. Dependiendo de cuánto ha avanzado la enfermedad, el dentista o periodoncista le puede recomendar cirugía. Será necesario realizar estudios de larga duración para determinar si el uso de los medicamentos disminuye la necesidad de cirugía y si éstos son eficaces durante períodos prolongados. A continuación se indican algunos de los medicamentos que se usan actualmente.

Medicamento ¿Qué es? ¿Para qué se utiliza? ¿Cómo se utiliza?
Enjuague bucal
antimicrobiano que requiere receta médica Un enjuague bucal que contiene un agente antimicrobiano llamado clorhexidina y que se vende con receta médica Para controlar las bacterias cuando se está tratando la gingivitis y después de la cirugía de las encías Se utiliza como un enjuague bucal corriente.
"Chip" antiséptico Un pedazo muy pequeño de gelatina relleno del medicamento clorhexidina Para controlar las bacterias y reducir el tamaño de las bolsas periodontales Después de que se han alisado las raíces, el medicamento se coloca en las bolsas, donde se libera lentamente.
Gel antibiótico Un gel que contiene el antibiótico doxiciclina Para controlar las bacterias y reducir el tamaño de las bolsas periodontales El periodoncista lo coloca en las bolsas después del raspado y el alisado de las raíces. El antibiótico es liberado lentamente durante un período de siete días.
Microesferas antibióticas Pequeñísimas partículas redondas que contienen el antibiótico minociclina Para controlar las bacterias y reducir el tamaño de las bolsas periodontales El periodoncista coloca las microesferas en las bolsas después del raspado y el alisado de las raíces. Las microesferas liberan lentamente la minociclina.
Supresor de enzimas Una dosis baja del medicamento doxiciclina que mantiene bajo control las enzimas destructoras Para limitar la respuesta de las enzimas del cuerpo, ya que si no se controlan, ciertas enzimas pueden destruir el tejido de las encías El medicamento viene en forma de tableta. Se utiliza en combinación con el raspado y el alisado de la raíz.
Antibióticos orales Tabletas o cápsulas de antibióticos Para el tratamiento a corto plazo de una infección periodontal aguda o una infección persistente y localizada El medicamento viene en forma de tableta o cápsula que se toma por vía oral.

Cirugía

Cirugía de colgajo. La cirugía puede ser necesaria si todavía tiene inflamación y bolsas profundas a pesar de haber recibido tratamiento con limpieza profunda y medicamentos. Un dentista o periodoncista podrá efectuar una cirugía de las encías llamada cirugía de colgajo para remover los depósitos de sarro de las bolsas profundas o para reducir la bolsa periodontal. Esto le ayudará al paciente, al dentista y al higienista dental mantener limpia esa parte de la boca. Esta cirugía común consiste en levantar las encías, remover el sarro y volver a coser las encías en su lugar. Luego, las encías se sanarán y se ajustarán mejor alrededor del diente. A veces, esto resulta en que los dientes se vean más largos.

Cirugía de las encías
Inserción de una malla para la regeneración guiada del tejido
Injertos de hueso y de tejido. Además de la cirugía de colgajo, el periodoncista o dentista quizás recomiende procedimientos para regenerar cualquier hueso o tejido de encía que se ha perdido a causa de la enfermedad periodontal. Para los injertos de hueso, se coloca hueso natural o sintético en el área de la pérdida ósea, lo que puede ayudar a promover nuevo crecimiento del hueso. Una técnica que puede utilizarse con los injertos de hueso se llama regeneración guiada del tejido, en la cual un trozo pequeño de un material similar a una malla se inserta entre el hueso y el tejido de las encías. Esto impide que el tejido de la encía crezca en el lugar donde debería estar el hueso, lo que permite que el hueso y el tejido conjuntivo vuelvan a crecer. También se pueden usar factores de crecimiento, que son proteínas que pueden ayudar al cuerpo a generar hueso nuevo naturalmente. En los casos en que se ha perdido tejido de las encías, el dentista o periodoncista podría sugerir un injerto de tejido blando, en el que se utiliza un material sintético o tejido tomado de otra área de la boca para cubrir las raíces dentales expuestas.
Debido a que cada caso es diferente, no es posible predecir con certeza cuáles injertos darán resultados a largo plazo. Los resultados de los tratamientos dependerán de muchas cosas, entre ellas, hasta dónde ha progresado la enfermedad, la habilidad para mantener la higiene bucal en casa y ciertos factores de riesgo, tales como el hábito de fumar, que pueden disminuir las posibilidades de éxito. Pregunte a su dentista cuál puede ser el grado de éxito en su caso particular.

¿Cómo puedo mantener sanos los dientes y las encías?

Cepíllese los dientes dos veces al día (usando una pasta de dientes con flúor).
Use la seda dental regularmente para remover la placa de entre los dientes. O bien, puede usar un cepillo miniatura para limpiar entre los dientes o un palillo de madera o plástico que le recomiende un profesional de salud dental.
Vaya al dentista regularmente para chequeos y una limpieza profesional.
No fume.

¿Puede la enfermedad de las encías causar problemas que van más allá de la boca?

En algunos estudios, los investigadores han observado que las personas con enfermedad de las encías (en comparación con las que no tienen la enfermedad) tienen más probabilidad de desarrollar enfermedades del corazón o tener problemas controlando el nivel de glucosa sanguínea (azúcar en la sangre). Otros estudios demuestran que las mujeres que tienen la enfermedad de las encías tienen mayor probabilidad de tener bebés prematuros o de bajo peso al nacer que las mujeres con encías sanas. Sin embargo, hasta ahora, no se sabe si esto se debe a la enfermedad de las encías.
Puede haber otras razones por las que las personas con enfermedad de las encías en ocasiones desarrollan problemas de salud adicionales. Por ejemplo, algo puede estar causando tanto la enfermedad de las encías como los otros problemas médicos, o simplemente puede ser una coincidencia que la enfermedad de las encías esté presente conjuntamente con los otros problemas de salud.
Se necesitan realizar más investigaciones para determinar si realmente la enfermedad de las encías es la causa de los problemas de salud fuera de los de la boca y si al tratar la enfermedad de las encías se puede evitar que otros problemas de salud se desarrollen.
Mientras tanto, es un hecho que si usted controla la enfermedad de las encías, puede evitar perder los dientes, lo que es una muy buena razón para cuidarse los dientes y las encías.

Estudios clínicos

Los estudios clínicos investigan cuáles son las formas nuevas y alentadoras para prevenir, diagnosticar o tratar una enfermedad. Si quiere participar en un estudio clínico relacionado con la enfermedad periodontal, visite la página de Internet en inglés http://www.clinicaltrials.gov. En el recuadro que indica “Search Clinical Trials”, escriba “periodontal diseases”. Esto le dará una lista de estudios clínicos relacionados con la enfermedad de las encías en los que usted tal vez pueda participar.